Emprendimiento para niños

Emprendimiento para Niños (Guía para Maestros)

¿Que es realmente el emprendimiento?.

Se tiene una idea confusa sobre que el emprendimiento está dirigido a iniciar un negocio pero esto no es así.

Aunque el término emprendimiento no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE).

Su definición proviene del verbo emprender, que significa empezar a hacer una cosa determinada, en especial cuando exige esfuerzo o trabajo o cuando tiene cierta importancia o envergadura.

[Tweet “El #emprendimiento no es iniciar un negocio, es una actitud”@reddetalleresim]

Así podemos definir el emprendimiento como la iniciación de un proyecto que se desarrolla con esfuerzo.

Haciendo frente a diversas dificultades, con el objetivo de llegar a un determinado punto. (cumplir un a meta)

Al sujeto que inicia un proyecto se le conoce como emprendedor.

Tipos de emprendimiento para niños.

El emprendimiento empresarial o económico.

Como su nombre lo dice, es aquel que tiene como fin un beneficio económico.

Ya sea creando productos o servicios nuevos o mejorando los ya existentes.

La diferencia entre un producto y un servicio es que los productos son tangibles,

Es decir, se pueden tocar y apreciar por el resto los sentidos, los servicios son intangibles.

El emprendimiento social.

El principal objetivo de este emprendimiento es resolver una necesidad social y para hacerlo utilizan todas sus herramientas (utilidades, inversión, ventas, producción, mercadotecnia, etc.).

A diferencia del emprendimiento empresarial, este emprendimiento provee un marco necesario para atender problemáticas sociales, combinando múltiples conocimientos con el deseo de mejorar la calidad de vida.

El perfil de un niño emprendedor.

Empresarios, psicólogos sociales y teóricos económicos han especulado sobre si los emprendedores nacen o se hacen.

Las tasas de emprendimiento, especialmente las tasas de éxito empresarial, están más influenciadas por los genes de una persona que por su formación educativa.

De hecho se realizó una encuesta sobre las creencias sobre emprendimiento.

Y se encontró que sólo el 1% de los empresarios encuestados cree que la educación superior desempeñó algún papel en la configuración de su mentalidad emprendedora.

Por el contrario, el 61% dijo que sus características empresariales habían surgido de su impulso innato y el 42% restante mencionó que emprendió por inspiración de un amigo o familiar

En conclusión, existen niños que están genéticamente predispuestos a ser emprendedores.

¿Cómo identificar a los niños con potencial emprendedor?

  1. Un primer indicador son los juguetes que eligen y cómo interactúan con ellos, por ejemplo.
    • Si uno de tus alumnos al jugar el clásico Turista le gana a todos los jugadores demuestra que comprende la importancia de conceptos como ahorro e inversión, cualidades necesarias para un emprendedor.
    • Pero si siempre elije el juego que ya domina o siempre gana puede reflejar que se siente incómodo frente a nuevos retos.
  2. Los personajes favoritos de los niños también pueden reflejar rasgos de su personalidad.
    • Aunque a simple vista pueden lucir muy parecidos entre sí, cada personaje posee un perfil psicológico y características específicas con la que los niños se identifican.
    • Por ejemplo, si su personaje favorito es Superman y te menciona que lo que más le gusta de él es que nunca se rinde y siempre salva a los humanos, puede ser indicativo de un niño inclinado a ser emprendedor social.
  1. Otro foco de atención son las actividades escolares que prefieren.
    • Sin importar si son deportes, artes o actividades estrictamente académicas, lo fundamental es poner énfasis en aquellas en las que los niños más disfrutan y en las que les pueden ayudar a desarrollar nuevas aptitudes.
  2. Pon atención en su comportamiento en trabajos de equipo o el manejo de figuras de autoridad.
    • Esto te indica su capacidad para manejar el liderazgo, el compañerismo y la frustración.
  3. Por último, el comportamiento de los niños en situaciones como competencias deportivas o escolares.
    • Estas pueden demostrar, desde su iniciativa y su perseverancia en lograr objetivos, hasta sus niveles de responsabilidad y compromiso para obtener un fin común.

¿Los niños sin rasgos emprendedores están condenados?

Te quiero decir algo, sólo porque uno de tus alumnos tenga una probabilidad genética menor de ser emprendedor no significa que no puedas hacer algo por ellos.

De hecho, con un impulso y práctica significativos, es más probable que tenga éxito que alguien genéticamente predispuesto a comenzar un emprendimiento.

¿Por qué te lo digo?

Kathryn Shaw, profesora de la Escuela de Posgrado de Stanford.

Analizó datos de 2.8 millones de pequeñas empresas para determinar el éxito basado en la experiencia previa.

Como era de esperarse, las tasas de éxito fueron dramáticamente más altas para los empresarios que tenían veteranía en la gestión de un negocio.

Esto te puede parecer una observación obvia, pero es importante considerarla en la discusión de si los niños emprendedores nacen o se hacen.

Resulta que, independientemente de la tendencia a ser emprendedor, el verdadero factor determinante para el éxito al emprender radica en la cantidad de experiencia y conocimiento que adquieres.

De hecho los niños genéticamente “menos” emprendedores pueden tener más éxito si pasan suficiente tiempo mejorando sus habilidades, adquiriendo experiencia y comprometiéndose con mejores ideas y superación personal.

¿Cómo enseñar emprendimiento a niños?

Cualquiera de tus alumnos puede convertirse en un emprendedor exitoso si realmente se compromete.

Para lograr un nivel de compromiso ideal te recomiendo lo siguiente:

1. Fortalece su autoestima y su seguridad.

Recompensa comportamientos adecuados con incentivos emocionales positivos.

Pon mucha atención a los logros de cada uno de tus alumnos y aplaúdelos por más pequeños que sean.

Para ellos es importante el reconocimiento de cada meta alcanzada.

Utiliza frases, como “mira que bien lo haz hecho”, “esto está muy bien hecho”, ” el otro día noté que mejoró tu lectura, muy bien”, “hoy Andrea nos va a mostrar su trabajo, por que lo ha hecho muy bien y me gustaría que todos lo miraran, es un buen ejemplo”.

2. Organización y planificación.

En la escuela hay rutinas muy claras, hazlos responsables de seguirlas, comparte cada día como primera actividad en el salón, el itinerario, para que sepa que clases o materias va a realizar ese día y en que orden.

(Además te va ayudar a mejorar la disciplina en el aula)

Cuando se acerque el momento de cambiar, pregunta abiertamente ¿Saben que clase les toca? y ¿Qué material tiene que prepara?.

También puedes darles pequeños proyectos semanales, que inicien el lunes y se presenten o entreguen el viernes.

Para eso deberán hacer un calendario para distribuir la carga de trabajo y llegar a tiempo a la entrega.

3. Fomenta la acción.

Permite que sean tan independientes como sea posible, al menos 1 vez al mes.

Pregunta abiertamente, ¿Sobre qué les gustaría aprender?, facilita todas las acciones para que realicen su investigación y la concluyan satisfactoriamente.

4. Haz networking con juguetes.

Pensarías que es una actividad sólo para niños pequeños, pero no es así.

Entre más claras tengan las características de sus juguetes, más sencillo será idear historias como esta:

-Qué tal, soy el Sr. Cara de Papa, me dedico a atrapar changos-

-Mucho gusto, soy Mate y me dedico a remolcar autos, yo no puedo ayudarlo, pero conozco a el Hombre Araña, me parece que él le puede ayudar con una de sus telarañas, con gusto se lo presento-

Esta es una conversación exitosa y típica de un evento de networking.

Para esta actividad, cada alumno deberá tener un juguete diferente y presentar sus cualidades, habilidades o superpoderes frente al grupo para que todos los ubiquen.

Después pídele a todos que piensen de manera individual qué quisiera hacer este personaje y cuando lo tengan claro, ponlos a conversar en parejas.

Al final, pregunta quienes les ayudaron a encontrar a su mejor compañero de trabajo.

Formar niños emprendedores requiere un extra de tu parte.

Ya concluimos que los emprendedores nacen pero los emprendedores exitosos se hacen.

Sabemos que los niños cuentan con 2 educaciones, la que le dan sus maestros y la que le enseñan en su casa.

Tú como su maestro y sus padres (incluso su familia), son fundamentales para desarrollar el potencial emprendedor de un niño.

La manera en que te desempeñas en el aula es primordial para fomentar la actitud emprendedora en lo niños.

Tienes que tener una visión de la enseñanza más actualizada dándole gran importancia a la creatividad y a la libertad de pensamiento.

En todas tus clases debes cultivar los siguientes valores:

  • RESPONSABILIDAD
  • AUTOESTIMA
  • AUTOCONFIANZA
  • SOLIDARIDAD
  • SUPERACIÓN
  • PASIÓN
  • CREATIVIDAD

Ideas de emprendimiento para niños

Todo emprendimiento nace de una idea que, por diversas razones, despierta el interés suficiente como para dedicarle tiempo y esfuerzo.

Yo te recomiendo que las actividades deben estar basadas en el juego, ya que, a todos los niños les gusta jugar.

Si les tratas de enseñar emprendimiento a los niños desde una perspectiva de negocios o administrativa vas a tener pocos resultados.

Un ejemplo de actividad de emprendimiento para niños es la siguiente:

Propón a lo largo de una semana, que ellos desarrollen una idea por día enfocada en soluciones a los problemas cotidianos dentro del salón de clase o su escuela.

Deja volar su imaginación y sugiere ideas alternativas llenas de creatividad.

Al finalizar la semana, se tienen que poner de acuerdo todos para decidir qué solución van a adoptar.

Tomando en cuenta que si no funciona pueden volver a hacer el ejercicio y obtener un mejor resultado.

El mejor aprendizaje tiene lugar cuando los niños se involucran y se hacen responsables de su proyecto.

Prouectos de emprendimiento para niños de primaria.

1. Una simple tapa de gaseosa y una visión de negocio.

Maddie Bradshaw, una pequeña niña de tan solo 10 años de edad, logró inventar un producto original que se convirtió en el furor de muchísimos adolescentes y niños.

Maddie asistía diariamente a su escuela en Dallas, estado de Texas (EE.UU) y un día advirtió lo aburrido que se veía su casillero.

Decidió entonces decorar ese desanimado casillero de una manera ingeniosa, tomó una chapita de botella (tapita) y dentro de ella hizo un dibujo abstracto y luego la unió a un imán.

Pronto se le ocurrieron más diseños y los fue colocando a todos en su casillero escolar.

Sus compañeras de la escuela, sorprendidas con la novedad, empezaron a encargarle muchísimos diseños, y comenzó a vender todas las tapitas decorativas que hacía.

Al poco tiempo Maddie tuvo la corazonada de que si hiciera collares con la misma técnica, seguramente también gustarían.

Se le ocurrió hacer un collar utilizando una técnica similar a la inicial, con la ventaja de que las tapitas se podrían reemplazar en el mismo collar cuantas veces se quisiera.

De esta forma se podría cambiar de diseño regularmente y hasta se podrían intercambiar con las tapitas que tuvieran otros chicos.

Maddie Bradshaw decidió entusiasmada juntar algo de dinero que tenía de ahorros y pedirle a su madre para comprar algunos elementos que necesitaba.

Su tío también colaboró consiguiéndole muchas tapitas y así fue cómo comenzó la producción de Snap Caps, nombre con el que distinguió su producto.

Una juguetería local, accedió a comprarle una pequeña tanda y como todos sus collares se vendieron en el mismo día, rápidamente recibió nuevos encargos, pero esta vez, era para abastecer a todas las sucursales de la misma juguetería.

Junto con su madre y su pequeña hermana, se pusieron manos a la obra y en poco menos de cuatro años, tenían casi 50 empleados fabricando collares, pulseras y adornos con las tapitas intercambiables.

Su éxito llamó la atención de todas las noticias, por lo que su producto cada vez se hizo más popular y finalmente la familia Bradshaw hizo un acuerdo de sociedad con 3 reconocidos inversionistas.

Que han dado a la familia consejos invaluables logrando expandir su empresa de manera globalizada y obteniendo ganancias superiores a un millón de dólares.

2. Ayudando a otros niños a no tenerle miedo a las agujas

Needle Beetle, otro caso es el de Brandon Whale, que con tan sólo 9 años de edad inventó la Needle Beetle (Aguja escarabajo)

Que consiste en un estuche o funda con forma de escarabajo que a modo de juguete esconde una jeringa, evitando que los niños se asusten a la hora de aplicares una inyección.

Luego de asistir a un hospital, Brandon se dio cuenta que la mayoría de los chicos suelen estallar en llanto a la hora de aplicarles una vacuna o extraerles sangre.

Por lo que pensó que si en lugar de una aguja vieran un juguete que los divirtiera y los distrajera, aquella situación resultaría menos estresante y además facilitaría el trabajo de las enfermeras.

A su vez, ese escarabajo podía darse como regalo a todos los niños luego de aplicada la inyección, para que se lo llevaran a sus casas.

Su producto ganó un concurso y comenzó a ser fabricado por Mattel para ser distribuido en varios Hospitales.

Brandon realizó además de este, otros inventos y se convirtió en miembro de la Galería Nacional de Jóvenes Inventores de Estados Unidos.

3. Los niños también quieren tener su propia casa

¿Has notado que a veces cuando le hacen un regalo a un niño, termina jugando más con la caja que lo contenía que con el regalo?

Ese es el momento en que los padres dicen:

“¿Para qué gasté tanto dinero si juega más con la caja que con el juguete?”

Ana Tselevich, notó lo mismo que los niños, muchas cajas son más divertidas que los juguetes que eligen los adultos.

Se dio cuenta de esto cuando sus padres compraron una heladera (nevera) y ella se armó una casita de juegos con la caja en donde venía embalada y pasó días decorándola.

Este asalto creativo que tuvo a los 4 años, evolucionó 8 años después en Box-o-Manía, su empresa.

El producto estrella consiste en una casita para niños que ellos mismos pueden armar, por estar fabricada con un plástico corrugado muy liviano.

La imaginación de Ana, no sólo se ve plasmada en la creación base de su producto, sino también en los diseños decorativos, algo que ella supervisa muy de cerca.

La conocida empresa de comics Marvel, cerró un acuerdo con Box-o-Manía para crear casitas con los personajes de los que poseen sus derechos, comenzando con Iron Man.

4. Un centro de diversión para niños, hecho de cartón

El caso de Caine Monroy es uno de los más conmovedores.

Luego de ver a su papá muy triste por haber perdido su negocio, decidió ayudarlo creando él mismo un centro de diversiones para niños.

Sus recursos eran un tanto escasos pero eso no le fue un problema, decidió construir absolutamente todas las instalaciones y los juegos con cartón y los premios eran sus propios juguetes usados.

Particularmente esta es la historia que más me llega al corazón, porque Caine siempre tiene para ofrecer una gran sonrisa y unos ojos brillosos, llenos de ilusión.

Su idea inicial no era expandible, y de todos los casos detallados en este artículo era el que se proyectaba como menos rentable, pero su espíritu creativo es tan grande como el vuelco que tomó el negocio.

Su centro de diversión estaba instalado en el local de su papá, una tienda de repuestos para autos.

Caine tenía su política de precios definida, cobraría $1 dólar por brindar 4 oportunidades en cada juego y $2 por un “Fun pass” que otorgaba la posibilidad de 500 oportunidades.

El problema era que tenía casi todo, menos clientes.

Un día, Nirvan Mullick fue a comprar un repuesto para su auto y se sintió atraído por las maquinitas de Caine y adquirió el primer Fun Pass.

Luego decidió que todo ese entusiasmo de un niño debía ser recompensado y le solicitó permiso al padre del chico para armar un video y subirlo a internet para convocar a personas a divertirse en el centro de juegos.

Así fue como un día Caine llegó a su negocio y una cola de clientes estaban esperándolo en la puerta del local de su padre.

El caso de Caine conmovió a tantas personas que comenzó a hacerse popular en distintos canales de televisión e internet y logró recaudar más de $120.000 dólares que serán destinados para su educación.

El video “Caine’s Arcade” en Youtube lleva más de 3.800.000 reproducciones.

Maddie Bradshaw, Brandon Whale, Ana Tselevich y Caine Monroy nos recuerdan cuan valiosas son las ideas de los niños.

Todas fueron creativas, disparatadas y entusiasmados llevaron adelante su proyecto porque hacerlo era toda una aventura.

Es por eso que sus emprendimientos comenzaron y continuaron de manera natural y espontánea.

En una de las entrevistas hechas a Maddie Bradshaw comenta cuál cree que fue el secreto de su éxito:

“Pienso que tuvimos éxito porque estaba más concentrada en divertirme y menos preocupada por fallar”.

Estos niños fueron decididos porque no tenían prejuicios rondando en sus cabezas, no estaban pensando en si harían el ridículo.

Los adultos en cambio, muchas veces suelen limitar su potencial creador y pierden de vista que la creatividad implica deseos de explorar, capacidad de asombro, decisión y fundamentalmente diversión.

Libros para aprender más sobre emprendimiento para niños.

Estos libros te los recomiendo si quieres aprender más sobre el emprendimiento infantil.

  1. Steve Jobs. El libro escrito por Walter Isaacson trata sobre la historia de un joven que, después de inventar su primera computadora en su garaje, llegó a ser uno de los empresarios más reconocidos del mundo.  Esta obra fue uno de los bestsellers del 2011.
  1. Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Esta obra escrita por Stephen Covey plantea al lector siete hábitos para ser mejores líderes, profesionales y hasta mejores personas. Este libro es muy motivador para las personas que buscan ser emprendedores.
  1. El libro negro del emprendedor. En esta obra, el autor Fernando Trías analiza los factores clave del fracaso de un emprendimiento. Así mismo, define los rasgos que un verdadero emprendedor debe tener para dar a conocer una idea de manera innovadora.
  1. La sorprendente verdad sobre qué nos motiva. El autor, Daniel H. Pink tiene la intención de dar a conocer el nuevo enfoque de cómo nos organizamos, cómo pensamos y, cómo y por qué hacemos lo que hacemos en los negocios.
  1. Salir del abismo. Se trata de la obra de Seth Godin, un empresario considerado uno de los teóricos más importantes del siglo XXI. A través de su libro trata de ayudar a darnos cuenta de si estamos en el camino correcto o no.
  1. ¿Quién se ha llevado mi queso? A través de este libro el autor, Spencer Johnson nos cuenta la historia de 4 personajes que representan personalidades distintas. El relato tiene como fin que las personas se motiven para enfrentarse a los cambios inesperados ya sea en el trabajo o en la vida misma.
  2. El camino del Kaizen: Un pequeño paso puede cambiar tu vida. El autor es Robert Maurer y a través de su libro sostiene que el Kaizen permite obtener grandes cambios significativos en nuestra vida por medios de 6 pasos sencillos.

+ Convocatorias para niños emprendedores.

Premio Niño Emprendedor para Niños en Acción 3era Edición

Organizado por la organización Niños en Acción formada por grupos de niños de primaria y secundaria que tiene como propósito ayudar a la sociedad y medio ambiente a través del Servicio Social.

 

Conclusiones.

En resumen, lo que marca la diferencia es la mente y la actitud en un emprendedor exitoso.

El niño que sueña algo y se pone como meta hacerlo efectivo, tendrá siempre más ventaja sobre quién no se anima a cumplir sus deseos.

Los niños emprendedores deben contar con las siguientes capacidades para tener éxito: flexibilidad, dinamismo, creatividad, empuje, etc.

Fomenta estos valores ya que son muy necesarios porque emprendedores se enfrentan a todo tipo de dificultades.

Y si quieres impulsar a tus alumnos al emprendimiento deben estar en condiciones de adaptarse a una realidad cambiante.

Cuando estés enseñando emprendimiento para niños no olvides los siguientes puntos:

  1. El fracaso es lo único garantizado.
  2. Educar hacia la acción no sólo al pensamiento.
  3. El ingenio es el único recurso indispensable.
  4. El círculo familiar puede ayudarte o perjudicarte.

En la actualidad, gracias a las posibilidades que brinda la tecnología, no siempre es necesario contar con dinero para emprender un negocio.

Pero ciertos elementos, tales como la voluntad, la perseverancia y la determinación, siguen siendo indispensables.

Más allá de los negocios, un emprendimiento es una acción o campaña que requiere de mucho esfuerzo.

No es fácil pero vale la pena. Entre más grandes sean las metas, más grandes serán los retos.

Entre más grandes sean las recompensas, más pesado es el viaje.

Si convertirse en un emprendedor fuera fácil, todos lo estarían haciendo.

 

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